Para todos los profesionales que practicamos las llamadas Terapéuticas Alternativas o Complementarias, es claro que el origen principal de las enfermedades se halla en desequilibrios emocionales al igual que en esquemas mentales muy profundos y generalmente inconscientes del “enfermo”.

Además de lo anterior, entran a jugar otros factores, tales como los ambientales, los hereditarios, los alimenticios, que refuerzan las predisposiciones hereditarias o genéticas. Pero si son bien orientadas, por el contrario evitan que la enfermedad se desarrolle o se perpetúe, según sea el caso